MOAC (Mother Of All Crisis)
Vamos a exponer la teoría más sombría de este blog. Pasen y vean al diablo de mil nombres y escondido entre detalles y detalles.
En estos tiempos que vivimos, una palabra ha vuelto al escenario político: Fascismo. Evidentemente, hay fuerzas políticas que abanderan, o bien heredan, elementos propios de esta ideología, la cual recordamos de una manera similar a como la Orden del Fénix recordaba a Lord Voldemort "quien-tú-sabes". Ahora bien, sin menoscabar esta realidad, en este blog creemos que viene algo más complejo y más peligroso. Y no depende de si gobierna la "izquierda" o la derecha.
| Os dejamos una pista. |
Conceptualizando el fascismo.
Grosso modo, se entiende el fascismo como una ideología nacionalista-militarista-exterminadora creada al calor de las décadas de 1920 y 1930. No es necesario dar muchos más detalles sobre su origen, desarrollo y características concretas, puesto que en pocos párrafos vamos a saltar a 2025, con todo lo que atañe.
El historiador Robert Paxton afirma que el fascismo se puede resumir como "una conducta política" obsesionada con la decadencia de la sociedad, que debe ser solucionada mediante la extirpación de aquello que crea sus "impurezas", para así llegar a unos tiempos gloriosos. Insistimos, no vamos a detallar más. Solo quédense con lo de "conducta política".
| Muy buena fuente. Si quieren saber del tema, es muy recomendable. Y más ahora, que cualquier pirado habla del tema sin tener ni pajolera. |
El fascismo como fenómeno económico.
A menudo, la política es la expresión jurídica de la economía y sus relaciones sociales. En el caso del fascismo, esta "conducta política" obedeció a una conducta económica: el proceso acumulador del capitalismo y su necesidad de reaccionar ante la pujanza de los comunistas en Europa. (Revolución Rusa en 1917, fundación de los fascios en 1919). Los poderes económicos encontraron una salvaguarda en el fascismo. Para más: Jacques R. Pawuels.
| Libro útil. |
| Novela útil. |
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Bien. Ya han visto la conducta política y la conducta económica. Ahora ya podemos volver al presente.
Al lío.
Como habrán podido observar, aun ni hemos mencionado nada sobre el nacionalismo, el populismo, el folclorismo ni nada de lo que viene a la cabeza con Hitler, Mussolini y compañía. ¿Porqué? porqué hemos venido a hablar de conductas y procesos, y juzgamos que estos no van a ser del todo relevantes para explicar lo que viene. No los desdeñamos, eso sí.
El presente está marcado por la enésima crisis del capitalismo, ya devenida en una guerra entre imperios que se libra en todos los escenarios, desde el económico hasta el campo de batalla, pasando por el cultural. Pero esta descripción no es nueva, de hecho, no tiene muchas diferencias con las dos anteriores guerras mundiales. ¿Qué falta? ¿Qué es tan acuciante como para escribir un artículo y relacionarlo con el fascismo? ¿es Meloni? ¿Es Le Pen? ¿Es Trump? ¿Es Homelander?
Es el petróleo. Es el uranio. Es el gas natural. Es el cobre. Es la transición energética intencionadamente fallida. Es la proliferación de armas nucleares. Es el cambio climático.
Muchos expertos sostienen que las materias primas estratégicas para la supervivencia del capitalismo como sistema productivo han atravesado sus picos de extracción. Esto no quiere decir que mañana se vaya a acabar el petróleo. Por el contrario, significa que extraerlo es cada vez más costoso, tanto en términos energéticos como económicos. Los economistas llaman a esto tasa de ganancia y los científicos TRE (Tasa de Retorno Energético). Para más: Alicia Valero, Antonio Turiel y Antonio Arretxabala.
| Libro útil. |
Expliquémoslo con cifras infantiles. Supongamos que usted está acostumbrado a usar 0,5 gramos de petróleo para extraer 10 que están bajo tierra. Con esa proporción, usted gana 9,5 gramos y puede moverlos hacia todo tipo de actividades productivas. Es un gran negocio. Sin embargo, al mes siguiente empieza a necesitar 1 gramo. Y al siguiente, 1,5. Y así sucesivamente. ¿Qué ocurre con todas esas actividades productivas de las que hablábamos? efecto dominó. Crisis, inestabilidad, destrucción abrupta de tejido económico, etc.
A esto, súmale la inestabilidad que va a causar el cambio climático, que somos 80000 millones de personas en el planeta y que la economía global está interconectada, aun en un proceso de rampante militarización. ¿Cómo romper la baraja en un contexto en el que, por X o por Y, puedes colapsar cualquier día?
Sea pues, aquí nace la teoría que queríamos exponer. Ante este contexto, la élite económica y política puede llevar a cabo un proyecto de darwinismo social militarizado, motivado por la escasez que se avecina y con el objetivo de preservar dichos recursos frente a toda una masa poblacional que debería ser reprimida o, en el peor de los casos, exterminada. Este proyecto no sería defendido solo en virtud de un fascismo clásico, de banderas y nacionalismos, sino también por las fuerzas políticas convencionales, es decir, por eso que llaman "centroderecha" y "centroizquierda". Es decir, aquí cabe tanto en la esvástica como en el foro de Davos. Para más: Carlos Taibo.
| Leánlo y luego nos insultan sin problema. |
A modo de resumen muy básico: si todo sigue como sigue, lo más normal es que se avance hacia un modelo político similar al de The last of us, Mad Max o Los Juegos del Hambre en el que una minoría acapara infinidad de recursos frente a una vasta mayoría deambulante que es sistemáticamente atacada, ya sea mediante el trabajo forzoso, la represión o la eliminación física. Eso sería el fascismo moderno, el Ecofascismo.
Admitimos que todo esto tiene interrogantes e inconvenientes básicos que pueden rondar la cabeza del lector. Se nos ocurren unos pocos. Hablemos de ellos.
1. "¿Oye, Pijus Magnificus, pero esto es algo actual o es una especulación?"
Ambas. El proyecto aquí descrito no está pasando tal cual en Europa, como se puede ver. No obstante, los procedimientos llevados a cabo en Palestina, el Congo, Sudán o en la India muestran prácticas de exterminio estandarizado que bien podrían marcar el camino en un futuro. Eso sí, estos casos concretos no solo obedecen a la extracción de recursos escasos.
Sumado a esto, las tecnologías militares y de control poblacional, esas que llamamos de "defensa" y "seguridad", (¿Seguridad para quién?) ya están operando y desarrollándose, como son los casos de los programas Anduril y Palantir (Si Tolkien viera lo que algunos degenerados han hecho con su obra se volvería a la tumba con muchísimo gusto).
2. ¿Esto no es un poco conspiranoico? ¿Nos estás diciendo que en todos los gobiernos, en todos los ministerios, en todos los ayuntamientos del mundo, hay una conciencia de un plan represor a 10, 20, 30 años vista?
Por supuesto, no es algo que se haga bajo plena conciencia y en reuniones satánicas. Cierto es que el de Tesla sabe que necesita litio por un tubo, y el presidente de USA también sabe que con el fracking no es suficiente. Lo que ocurre es algo más espontáneo y cotidiano: el capitalismo es un sistema acumulador y productivista. No conoce otra lógica. No puede parar. Por lo tanto, se ve obligado a seguir devorando. ¿El problema? que el planeta es finito y el capitalismo pretende ser infinito. Schumpeters, economista liberal, siempre decía que el capitalismo se mataría a si mismo de éxito. Pues ahí está ese éxito. Comer por comer para seguir comiendo (aunque no queden ni platos).
3. ¿Y esto va a ser igual en todo el mundo? ¿Todas las élites se pondrían de acuerdo?
No. De nuevo, entendemos que es un proceso acumulativo de carácter general, que tendría sus peculiaridades en cada contexto social, geográfico, económico, etc. Puede que incluso fracasase. No lo sabemos, sin más.
4. ¿Pero no hay una transición energética, unos ODS y una agenda 2030 que fomentarán la cooperación internacional para paliar todo este problema?
Vayamos por partes, como diría Jack el destripador.
Ojalá y esa cacareada transición energética nos brinde esas millones de oportunidades de las que habla, pero no terminamos de verlo por varias razones. Primeramente, la adición a los combustibles fósiles sigue siendo el día a día de nuestro sistema. Segundo, dicha transición requiere una extracción de materias primas considerable, en un contexto marcado por la escasez material y la inestabilidad geopolítica. Por último, el problema de fondo no son las fuentes de energía, si no el enfoque productivista y desarrollista del sistema. Si encontrásemos una fuente de energía infinita, colapsaríamos mañana mismo, pues nos pondríamos a extraer nuestro medio de vida sin ningún control. No, el problema es el diseño interno del capitalismo. Y eso no lo va a cuestionar el gobierno socialdemócrata de turno, que, en el fondo, defiende dicho sistema a capa y espada. Es pedirle peras al olmo.
Francamente, en este blog tenemos una opinión de la famosa Agenda 2030 que no difiere mucho de la de la ultraderecha. Creemos que estos proyectos cumplen la función de maquillar de verde unas lógicas que, por sus propias características, son profundamente dependientes de los combustibles fósiles, del extractivismo y del imperialismo. Entonces, podríamos decir que nos da igual lo que venga de allí. Se desacreditan ellos mismos. Como si quieren decir que mañana tendremos alas.
Respecto a la cooperación internacional, toca responder con ironías sombrías. ¿Qué cooperación hemos visto en Gaza, donde el Mordor sionista campa a sus anchas cual Atila a caballo? ¿Qué cooperación hay cuando las dos potencias mundiales están en declarada guerra comercial? ¿Cuándo nadie es capaz de ubicar en un mapa los países del hemisferio sur, que son de donde vienen, precisamente, estas jugosas materias primas, y donde sus poblaciones sufren unos males indescriptibles por nuestas políticas "humanitarias"? Ya nos gustaría creer en todo esto. Nos bastaría con sentarnos, tomarnos un Ginebra-Tónica y esperar a que se solucionara el mundo. Pero esto no es Hollywood.
No pretendemos asustar a nadie. Pretendemos remover conciencias. El conocimiento genera responsabilidad. Lo que no tiene sentido es lo que hacen los medios, que nos quieren hacer creer que su político de turno va a ganar una guerra a Rusia un martes de Champions y un domingo de liga va a solucionar la escasez de materias primas en el mundo.
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