Nadar en la Matrix (III): Poder marítimo y poder terrestre.

En la última entrada, se hizo un resumen de la prevalencia del realismo sobre el idealismo en las Relaciones Internacionales. Una vez entendido esto, procedemos, dentro del realismo, a explicar algunas de las leyes básicas de la geopolítica. Como bien recalque la última vez, esto no es física, sino que tiene una utilidad limitada. Por lo tanto, mis intenciones son este escrito son humildes. Hay mucha más complejidad e interpretaciones de la geopolítica más allá de lo que aparezca en este artículo. 

¿Qué es la geopolítica?

En Juego de Tronos es normal ver escenas en las que una serie de militares y políticos conspiran alrededor de un mapa. Analizan ventajas, inconveniencias y oportunidades sobre tomar X o Y decisión. Bien, pues la realidad no es muy distinta. La geopolítica es la disciplina que analiza la relación entre los estados en términos de poder.  
Rudolf Kjellen, primero en utilizar el concepto.

A lo largo de la historia siempre ha habido un conocimiento intuitivo o espontáneo sobre estas materias. De hecho, pueden encontrarse pinceladas teóricas en autores de hace milenios. Sin embargo, la geopolítica se convirtió en una materia de estudio concreta, seria, con sus modelos, a partir de la segunda mitad del siglo XIX. 

¿Porqué a partir de esta época? Porque la revolución industrial y el colonialismo proyectaron una competitividad feroz por los recursos, las rutas comerciales y por el desarrollo tecnológico. En base de esto, potencias como Alemania, Inglaterra o Francia produjeron sus propias escuelas de geógrafos que terminaron siendo los inspiradores de sus políticas exteriores, cuando no directamente los asesores de gobiernos. 

Actualmente, existe una gran variedad de teóricos y de debates en la geopolítica que este blog no es capaz de abarcar ni de lejos. Sin embargo, es posible resumir un par de leyes. Procedemos a ello.

1. El determinante geográfico.

La geografía es como el destino. A la hora de entender un país, es ineludible. Aquel que pretenda estudiar España ignorando el mediterráneo, la meseta o las fronteras compartidas con Francia o Portugal las lleva claras. En base a su situación geográfica, los estados tienen una línea de actuación concreta. Como con todo en ciencias sociales, no es una ley inamovible y hay que ser inductivos en varios casos, pero, en base al determinante geográfico, podemos dividir los grandes poderes en dos tipos:
- La Talasocracia es el dominio que ejercen los poderes marítimos. Estas son las potencias cuyo poder terrestre es limitado (suelen ser islas o espacios de tamaño reducido y con necesidad de recursos), pero su control de los mares, tanto militar como comercial, es considerable. En esta línea encontramos, por ejemplo, a la antigua Atenas, al imperio británico o a los actuales Estados Unidos de América.
- La Telurocracia es el dominio terrestre. Estos poderes tienden a concentrar grandes masas de territorio en el interior, con escasa salida al mar. Sin embargo, también gozan de cierta facilidad para poder desarrollar regímenes económicos aislacionistas. Destacan ejemplos como la Antigua Esparta, Rusia y China (tanto en sus versiones pasadas como actuales).

Ejemplo de la Guerra Fría.

Excepción: el Imperio Romano empezó como una potencia terrestre para más tarde también convertirse en una marítima. Por ello, su control sobre el mediterráneo fue total y cambió sus dinámicas históricas.


Ejemplo peculiar: en la Antigua Grecia, Atenas tenía la mejor flota naval y Esparta el mejor ejército terrestre. Al final, Esparta les ganó una guerra en una batalla naval.

2. La inexistencia del vacío.

La historia está en continuo movimiento. Una guerra termina, se firma un acuerdo de paz, cutre o satisfactorio, y al día siguiente vuelve a haber conflictos de interés. En la geopolítica no hay vacíos de poder, siempre los llena algo o alguien. Si una potencia no pilla el tren en la estación adecuada lo pierde. Existen multitud de ejemplos:

- La China imperial entró en decadencia como potencia asiática en el siglo XIX. Ante esta tesitura, Japón y Rusia no tardaron en convertirse en sus sustitutas en sus áreas de influencia.
- La pérdida del poder y la influencia del Imperio Británico a lo largo y ancho de todo el mundo fue recogida por sus antiguas colonias, los Estados Unidos de América.
-Cuando la URSS se desmoronó, China pasó a ocupar su lugar como potencia asiática y como competidor de EEUU. 
 









En la primera imagen podéis ver el mapa político del imperio Británico. En la segunda, las bases militares de EEUU.  

Conclusión: con este artículo no daré ningún Tip final. Esto es solo una introducción. En las siguientes entradas trataremos la geopolítica moderna y sus aplicaciones en Europa, Estados Unidos, China y Rusia.

















Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Momento Cartago.

Nadar en la Matrix (II): ¿Cómo piensan los estados?

MOAC (Mother Of All Crisis)