Guerra=Guerra.
El rearme europeo no augura una disuasión, ni mucho menos va a asegurar la estabilidad europea. el panorama es mucho más sombrío.
No es una novedad en este blog hablar sobre el rearme europeo. De hecho, tiene pinta de que no va a tratar muchos más temas de ahora en adelante (ojalá me equivoque y pudiéramos hablar de fútbol o de cualquier lío de faldas). Como fuere, el plan de rearme anunciado por Úrsula Von der Leyen, que promete gastar 800000 millones de euros en "defensa", en un plazo de cinco años, sigue viento en popa. Al igual que sus homólogos polaco y francés, el nuevo gobierno alemán ha acogido esta iniciativa con entusiasmo. El de España está fingiendo un debate interno para quedar bien de cara al público, puesto que, como nos toma por merluzos, nos cuela un sapo cada vez que miramos para otro lado. De hecho, las explicaciones del presidente español son una desconsideración tan grosera a 47 millones de personas que hasta se le debe reconocer el mérito. Aunque, viniendo de la figura en cuestión, no deberíamos sorprendernos. De la oposición tampoco deberíamos hablar, puesto que sería como jugar al psicoanálisis con algún personaje de Shrek. En fin, Sin más dilación, vayamos a la cuestión de fondo: las aristas del rearme europeo.
La falacia habitual.
En la intelectualidad europeísta se está volviendo a popularizar una expresión latina que reza lo siguiente Si vis Pacem, para Bellum ("Si quieres paz, prepárate para la guerra"). Bien, esta locución se utiliza como arma arrojadiza frente a argumentos pacifistas. Además, viene reforzada con el argumento de autoridad de "ya lo decían los romanos". No vamos a entrar en todo lo que se podría decir sobre Roma, pero hay una cosa que algunos no alcanzan a entender. En la época de Roma, se podía librar una guerra y el mundo no salía volando por los aires. En nuestro tiempo, un armamento más sofisticado no asegura la paz, de hecho, sabemos que puede destruir la tierra de un chasquido. Es más, las armas innombrables llevan existiendo desde el 45 y las guerras han seguido existiendo. No se puede aplicar al 100% el contexto militar de Roma y Persia al de Estados Unidos y Rusia (un día hacemos un artículo). Pero, vamos, que no sé porque tengo que aclarar esto en 2025. Hagan caso a Mary Beard, que está todo el día advirtiendo que no deberíamos imitar a los romanos.
Bien, puede parecer que estoy regodeándome en hablar sobre la antigüedad clásica, pero os aseguro que no van a ir por ahí los tiros. El rearme no lleva necesariamente a la paz, es un sofisma, un argumento débil reforzado con retórica vacía. Y encima, el rearme en clave capitalista lleva, indefectiblemente, a la guerra. Ahí está la verdadera clave.
el rifle en el cuartel no hace nada.
En lugar de una expresión culta, voy a tirar de una frase que todos hemos oído en el bar, en casa, o en plena calle. el dinero en el banco no hace nada, el dinero hay que moverlo. Bien puede parecer una frase cuñadesca, pero esconde cierta verdad: el capitalismo es el único sistema del mundo que necesita crecer continuamente. Si el dinero no se mueve, enloquece. Y con el rearme ocurre una cosa muy similar. Especializar la economía en un proyecto armamentístico tiene problemas muy, muy, muy capitalistas. Quítense de la cabeza la idea de que solo van a ser 800000 millones en cinco años y se acabará el tema, puesto que eso choca con los eslabones del sistema.
El primero es la competición descarnada. Las armamentísticas y los estados tendrán que producir de la forma más eficiente, con la mayor innovación tecnológica y el máximo volumen de inversión. Esto conllevará a la producción masificada de armamentos más sofisticados, y ninguno querrá quedarse a la zaga. En otras palabras: no puedes conformarte con un rifle o un dron muy eficiente que construiste en 2026, puesto que en 2027 la competencia te copiará la tecnología y creará uno mejor, por lo que tendrás que volver a la carrera de armamento, te guste o no. No se trata de entrar en Champions, o de empatar: solo vale ganar. Esto es el Real Madrid contra el Bayern de Münich.
Si este primer eslabón presenta un dilema, el segundo tampoco es halagüeño. El capitalismo necesita reinvertir, multiplicar sus inversiones, crecer, crecer, crecer, crecer como un tumor terminal. Las armamentísticas necesitan que sus inversiones sean seguras. Por lo tanto, el rearme tendrá que servir para que sus productos puedan venderse y que sus ganancias sean reinvertidas con mayor beneficio. ¿Y cómo se hace eso? hay tres formas:
1. reinvirtiendo en producir armamento para venderlo a otras zonas del mundo.
2. Producir armamento para mantener la guerra para la que se ha planteado el rearme, es decir, la guerra en Europa.
3. Una vez que la guerra haya provocado una destrucción considerable, reinvertir en la reconstrucción de las zonas devastadas. El Emperador de Occidente ya ha dicho que va a convertir cierta zona del mundo en un complejo turístico. No lo he dicho yo. Esto es lo que hay.
Empresas como Wolkswagen se apuntan a reconvertir su industria para producir armamento. ¿Porqué? porque no son tontos y ven inversiones seguras de la mano de las administraciones europeas ¡Anda, mira por donde, como en el 39! Es el mercado, amigo.
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