Nueva obra: la Teomaquia.
Como avisé en mis redes sociales, he publicado una novela. En enero o febrero estará disponible en la página de la editorial Talón de Aquiles. Os dejo con una reseña (sin spoilers) hecha por un compañero. Pásenlo bien.
Aclaración previa: "Teo" hace referencia a lo divino. "Maquia", a la guerra o el enfrentamiento. Luego, la palabra "Teomaquia" significa "guerra entre los dioses".
La Teomaquia es la primera y prometedora novela del autor extremeño Daniel
Serrano (Alicante, 1998). Historiador de formación y escritor de vocación, en su obra
nos situamos en una Grecia post-guerra de Troya, y cuyo hilo conductor será la tensión creciente que
se da entre dos de las mayores deidades de la mitología griega: Zeus y su hermano
Hades.
Con esta premisa, Serrano nos propone una reinterpretación de la mitología
helénica. ¿Es Zeus tan poderoso como siempre hemos creído? ¿Por qué Hades ha
de ser siempre el “malo de la historia”? Estas y otras cuestiones serán abordadas en
un libro que, a pesar de su aparente brevedad, porta consigo una enorme carga
simbólica y reflexiva; tanto sobre las diferentes visiones de la Antigüedad como las
relativas a aspectos que suceden en nuestra más estricta contemporaneidad.
Por otro lado, La Teomaquia sobresale en diversos aspectos formales a tener en
cuenta como es la rica y detallada descripción de personajes y ambientes. Así,
parece que el autor hace suya esa expresión del célebre Tony Montana en Scarface
(the eyes never lie, chico) trazando delante de nosotros un lienzo que se hace
fácilmente visible e inteligible sobre su forma de entender la mitología grecolatina;
liberándola así de sus tradicionales corsés clasicistas.
También ha de destacarse su propia estructura, en la que si bien Daniel Serrano
sigue una línea narrativa clásica; no duda en aventurarse en el pasado ya vivido por
nuestros protagonistas; evocando, a través de sus memorias y mediante ligeros
saltos temporales, el contexto previo a los acontecimientos que sucederán en La
Teomaquia. Ya para finalizar en este terreno, es de agradecer el cambio de tono que
nos muestran los diversos personajes; haciendo que estos no sean meros
arquetipos y de esta manera, puedan gozar de una riqueza y profundidad que ya
nos gustaría ver en los personajes construidos por autores más famosos. Como
consecuencia, este libro nos hará sonreír en no pocas ocasiones, pero también
puede que haga derramar alguna lágrima a aquellos lectores/as que empaticen con
los diferentes caracteres que desfilan por sus páginas.
Ya para finalizar y no extenderme más sobre este libro, me gustaría señalar que La
Teomaquia entra dentro de una categoría de libros de ficción, que
desgraciadamente no goza de la mejor salud en los últimos años. Con ello, quiero
señalar que la obra aquí reseñada entra dentro de la categoría de “literatura
comprometida”. Este, en mi humilde opinión, es el valor más destacado de la
novela; la cual es tremenda (y terriblemente) responsable y consciente de los
tiempos que viven su autor y sus contemporáneos. En lo relativo a este aspecto, no
quiero entrar demasiado en materia (para evitar spoilers), pero es de relieve indicar
y agradecer que a día de hoy es posible seguir haciendo buena literatura y
simultáneamente, que esta sirva como llamada de atención y reflexión respecto a
los tiempos en los que vivimos.
Por todo ello, La Teomaquia es una obra con un valor asegurado; recomendable
tanto para los fanáticos de la mitología y fantasía como para aquellos que buscan a
priori una obra de evasión y luego quedarán envueltos en esta tela de araña mítica y
reflexiva.
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