Keynes is NOT back.

 Las propuestas de la economía keynesiana revuelan en nuestro tiempo. Solo son ecos de una Belle epoque no ocurrida, cuando no pura comodidad ideológica. 

La economía capitalista europea de la segunda mitad del siglo XX se debatió entre dos visiones (más o menos) contrapuestas: el keynesianismo y el monetarismo (eso que llamamos hoy neoliberalismo). Ambas perspectivas se repartieron el dominio cronológico. El keynesianismo fue hegemónico desde el 45 hasta la década de los 70. Por otra parte, el neoliberalismo (que no es ni nuevo ni liberal) le sucedió acto seguido. Hoy analizaremos el modelo de Keynes en torno a un eje axial: no va a volver, por mucho que en algunos lugares progresistas crean que sí.

Se irán dando cuenta de que no pararé de situar todos estos hechos en Europa. En este artículo, la geografía importará.

¿Qué fue el keynesianismo?

Nos remontamos al año 1945. La Segunda Guerra Mundial acaba de terminar, el cadáver de Hitler aun humea y la clase trabajadora europea ha puesto millones de muertos sobre la mesa. La situación es crítica. En 20 años, el viejo continente ha atestiguado dos guerras globales, una crisis económica, regímenes totalitarios y un genocidio.

El contrato social de los países europeos no puede volver a ser el de estos veinte años. Simplemente, no puede sostenerse un experimento social como el capitalismo desregulado que ha llevado a la clase trabajadora a la guerra y a la miseria. Ahora, la clase dominante tiene que ofrecer un nuevo pacto. ¿Porqué? porqué detrás de eso que Goebbels llamó El Telón de Acero se encuentra la URSS, cuyos cantos de sirena podrían enardecer a los trabajadores europeos, desamparados ante la falta de un modelo social que atienda a sus intereses. El axioma para la burguesía era evidente: o nos limitamos un poco, o estos, los muchos (Hoi Polloi, como dirían los griegos) se terminarán por rebelar.

Lectura indispensable. Escrita, no caprichosamente, en 1944. 

En este contexto aparece John Maynard Keynes, un intelectual inglés con una excelsa formación como economista. Bertrand Russell lo consideró el hombre más inteligente que había conocido jamás. Su obra tiene niveles de estudios muy curiosos (por ejemplo, investigó la evolución de los precios en la antigua Babilonia), pero, principalmente, fue relevante porque hizo una crítica interna al capitalismo desregulado, pues entendía que el sistema se organizaba de forma irracional y requería una serie de reformas internas, principalmente llevadas a cabo por el estado, que fueran capaces de equilibrar los desajustes del empleo, los precios y el interés bancario. Es famoso, también, por predecir la Segunda Guerra Mundial en el mismo año que se firmó el tratado de Versalles.

Actualmente, hay un problema a la hora de catalogar a Keynes. Y tiene que ver con el exagerado nivel de ignorancia que nos inculcan los medios de comunicación y un sinfín de patanes. Existen sectores monetaristas que lo consideran "comunista". Bien, quítense esa idea de la cabeza: Keynes era conservador, y, de hecho, consideraba al marxismo un credo fanático. Él creía que el capitalismo occidental (despreciaba al Sur Global en su totalidad) debía ofrecer otro tipo de modelo. No era comunista ni similar, por mucho que rujan los sicofantes mediáticos. 

Como fuere, el modelo planteado por Keynes presentaba las siguientes reformas:

-Estado de bienestar: Garantías en torno a sanidad pública, seguros, servicios jurídicos o educación.

-Pacto laboral: los sindicatos ocuparon un papel importante en la vida pública de los trabajadores. Por otra parte, la patronal otorgaban mejores condiciones laborales (salarios más onerosos, pleno empleo, vacaciones pagadas, etc.). 

Obra muy, muy recomendable para tener una visión panorámica.

-Consumismo: las mejores condiciones laborales no solo permitían que los trabajadores no mirasen hacia otras propuestas, sino que los convertía en actores de demanda y espoleaba el desarrollo de nuevas actividades. La cultura Pop y el supermercado son hijos de esto.

-Papel del estado: el estado seguía siendo una herramienta en manos de la clase dominante. Sin embargo, se consiguieron mejoras en sus prestaciones. Corregía los errores de los mercados, había tributación progresiva real (las grandes fortunas en algunos casos tributaban el 90%) 

Podríamos nombrar más, incluso. Este pacto social nació de resultas de la conflictividad de clase y de la solución a esta que ofreció el keynesianismo. Y fue conocido como "la edad del oro del capitalismo" ¿Y porqué no siguió existiendo si era tan dorado? porque, como cantaban Gandalf y Bilbo Bolsón, no es oro todo lo que reluce.

Contradicciones y dobleces del modelo.

El relato oficial muestra que el keynesianismo cayó por una cuestión "estanflacionaria". En el año 1973, el estallido de la crisis del petróleo provocó que los modelos de Keynes no fueron capaces de responder a la situación de desempleo + inflación (estanflación). Tras estos sucesos, la llegada al poder del tándem Reagan-Thatcher desvistió el santo keynesiano y ungió a la escuela de Chicago. Si, a esos economistas asépticos, neutrales, tecnócratas, de sentido común, que impusieron su modelo en la Chile de Pinochet.

Los monetaristas tenían razón en que el keynesianismo no era infalible. Pero no era solo por una mera cuestión monetaria. De hecho, la moneda fue síntoma de un cambio de época que aun estamos atravesando. Hay otros elementos que hicieron, hacen y harán del keynesianismo un imposible en Europa:

-China es como Teruel. Existe. Cuando se planteó el sistema keynesiano, había 50 países en la ONU. El Sur Global era poco más que una marioneta de extracción de golosas materias primas hiper abundantes (no es que ahora sea un remanso de libertad). Sin embargo, empieza a haber efecto boomerang. Donde antes estaban los negocios euroamericanos están los de China, que emerge como campeona de este Hinterland. Insisto en esto: Keynes despreciaba al sur global. Sus sistema estaba pensado como un centro-periferia en el que occidente se llevaba el pastel sin contestación alguna.

Sobre la cuestión del Sur Global.

-¿Abundancia? José Luis Sampedro afirmaba que en los años 50 se estudiaba el acopio de materias estratégicas (petróleo, uranio, gas, etc.) como algo evidente. Es decir, el suministro energético estaba asegurado desde el primer momento, y muy barato, además. Sin embargo, desde la década de los 70 estos bienes empiezan a ser limitados (que no escasos) con resultantes tensiones geopolíticas y crisis económicas persistentes en occidente. El sistema no contaba con que el petróleo le provocase un mínimo problema. Ahora es un dolor de cabeza. Y lo seguirá siendo.

Otra recomendación. 

-No URSS, no party. La historia y sus ironías. El Keynesianismo dependía de la existencia de su mayor enemigo. En cuanto implosionó el sistema soviético (1991), el capitalismo global se percató de que yo no había nadie a quien temer. Se abrió la caja de Pandora. Se limitó el poder del sindicalismo, se desregularizaron los mercados y llegó la deslocalización empresarial, que desligó a los trabajadores de su vida común y les desposeyó de sus trabajos. Y, encima, esta política suicida, pero muy beneficiosa para unos pocos, ha redundado a largo plazo en beneficio de China.

Entiendo que las propuestas socialdemócratas quieran volver al keynesianismo, pues muchos de ellos, con buenas intenciones, creen que redundará en beneficio de los servicios básicos. Sin embargo, existen condicionantes internos y externos que han superado a Keynes. ¿quiere decir esto que no vamos a volver a tener hospitales, escuelas y demás? si no hay conflicto social no. 

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