Los griegos enloquecen.
The greeks are going mad, the greeks are going mad! Así terminaba un divertido corto de los Monty Python en el que recreaban un partido de fútbol entre los filósofos griegos y los filósofos alemanes. En el minuto 90, cogía la pelota Arquímedes, mediapunta creativo, se recorría el campo y Sócrates marcaba un gol para la historia. Y, como no podía ser de otra forma, los griegos enloquecían por la victoria.
| Comedia fina. 10/10. |
No soy partidario de mitificar a los griegos y a los romanos, es un cliché absurdo. Ahora bien, puede ser interesante poner la mirada en un tal Aristóteles y hacerle aterrizar sobre Bruselas. Me gustaría ver como este célebre filósofo enloquecería al ver las cosas que se dicen en el epicentro de eso que se auto-llama "la civilización occidental".
Aristóteles habló de muchas cosas. Eso si, a diferencia de los tertulianos españoles, lo hizo con conocimiento. O, por lo menos, con los conocimientos que le proporcionó su época. Entre sus logros filosóficos, uno de los más destacados, si no el mayor, es el de ser el padre de la lógica como disciplina.
| Dato curioso que probablemente no le importe a nadie: Aristóteles (derecha) fue el tutor de Alejandro Magno (Izquierda). |
Dentro de la lógica, uno de los preceptos más básicos que acuñó Aristóteles fue el principio del tercer excluido: un sujeto no puede ser una cosa y la contraria a la vez. No se puede ser y no ser. Por ejemplo, el propio Aristóteles no puede ser un genio de la filosofía a la vez que un merluzo de la filosofía. Va contra la lógica. Messi no puede ser el mejor y el peor jugador del mundo. Los ejemplos son innumerables.
Si un buen día alguien inventa una máquina del tiempo (dudo que sea Musk, como ya conté aquí) sería interesante irse a la Macedonia del siglo V a.c. y llevarnos a Aristóteles a la Europa de 2025. Sería un ejercicio muy cruel, porque el filósofo atestiguaría como algunos de los líderes más importantes del mundo son unos perfectos terceros excluidos.
Nos invaden con lavadoras.
Al final, me he decidido a llevarme a Aristóteles a Bruselas. Una vez allí, le he explicado que manda una especie de consejo de sabios llamada la comisión. Y resulta que la comisión tiene un enemigo a batir, como cuando los griegos se cruzaron con los persas. Ese enemigo es Rusia. Entonces, Aristóteles me ha hecho una pregunta muy sencilla: "¿Y esa Rusia de la que hablas es rival para vosotros?". Le he respondido con un vigoroso "si", y le he explicado los argumentos de la sacrosanta comisión.
| Hay que movilizar miles de millones de euros para enfrentarnos a esto. No lo he dicho yo. Las quejas a otro lado. |
Resulta que Rusia es una amenaza existencial, una potencia militar sin parangón que amenaza con invadir a todos los miembros de la Unión Europea, puesto que ha invadido Ucrania (he tenido que explicarle al filósofo que Ucrania ni siquiera forma parte de la UE). Pero, a la vez, la gran líder dice que son tan bárbaros y atrasados que necesitan destruir lavadoras para producir armas básicas. Vamos, que para la señora Úrsula, los rusos son una maquinaria militar formidable y una horda de desarrapados a la vez.
"Pero eso puede ser" me dice Aristóteles, con los ojos como platos, "son dos cosas completamente excluyentes, o son potencia o no lo son. No tiene lógica". Se me ha escapado una sonrisa. Este no sabe ni donde le he metido. Pues cuando vea al que manda en eso que los griegos llaman Iberia va a quedarse sin habla.
Lo de las armas verdes.
Siguiente parada. Le presento al notable strategos, como dirían en Grecia, que dirige España. Esta figura de renombre también tiene mucho que aportar respecto a la guerra de la que hablaba la líder de la Comisión. "escuchémosle, pues" me dice Aristóteles con ciertas ganas. Si, si, escuchémosle, que vas a flipar más que cuando Platón te hablaba de carros alados y de cavernas.
Primero, me tengo que parar a contarle que, en nuestro mundo, las políticas medioambientales suelen ser una parte central de los debates entre todos nuestros representantes. Prosigo para aclararle que el presidente de España se muestra al público como un enorme defensor del medioambiente. "¿y esto qué tiene que ver con la guerra?" quiere saber el sabio. Bien, pues le respondo que está demostrado que la industria militar contamina a altísima escala. la ecuación es sencilla de explicar: a más guerras, menos medioambiente.
A Aristóteles no le cuesta entender el galimatías (lo entiendo hasta yo, que soy un pringado de manual). Si el presidente de España defiende al medioambiente, no le sería coherente defender el aumento exponencial de la industria militar. Y ahí, ahí es cuando le asesto un golpe mortal a su lógica. Nuestro sujeto arregla todo este intríngulis con una nueva carta: Europa tiene que hacer una industria militar pero que transicione con la energía limpia y verde.
| No encuentro otra forma de imaginarme un complejo militar industrial respetuoso con el medio ambiente. |
"¡Eso es completamente excluyente y absurdo!" clama el filósofo a los cuatro vientos. No puede entender nada. Aunque parezca extraño, su desconocimiento le está acercando al misterio que se esconde tras esta nebulosa de sofismas.
Ay, la Oikonomia .
No quiero quitarle mucho más tiempo a este sabio, así que solo le importuno con una última explicación. "verás, aquí hacen todo en torno a una ciencia llamada economía" le cuento. "según ellos, esta no puede ser tocada para poder facilitar su buen funcionamiento".
"eso es falso. La tocan para la guerra" apunta Aristóteles. Ay, ingenuo que eres. Le doy una palmadita en la espalda para propinarle un "pues con la vivienda no lo hacen porque pervierte el orden natural de la economía".
El griego ha rozado la convulsión. Ha escuchado cosas más coherentes a los nobles de la corte macedonia. ¿Cómo? ¿Qué hay una ciencia que se auto-regula según el día sin poder hacer establecer leyes generales? ¿Qué clase de ciencia es esa, que depende de cuestiones de voluntad?
Tras unos segundos de tenso silencio, el genio ya ha llegado a la epifanía, al final de este extraño desafío a la lógica. Ha asentido repetidas veces con la cabeza y me ha dicho "ya lo tengo, ya lo tengo".
"Ya sé lo que pasa. Aquí mandan los mismos que se cepillaron a Sócrates por hacerles cuatro preguntas incómodas".
Aristóteles es ahora mismo el meme de Corleone en el Padrino "look how they logically massacred my boy ... :-("
ResponderEliminarMuy cachondo (reir para no llorar) este último texto Dani. Un abrazo!
Tarde o temprano nos dirán que reírnos es simpatizar con Putin. ¡abrazo a ti!
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