¿Nos invadirá Rusia?
En el último artículo hicimos un breve repaso a las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Entre sus preocupaciones estaba la posibilidad de un choque frontal entre Rusia y Europa Occidental. No es la primera, ni será la última vez, que tanto medios de comunicación como políticos advierten continuamente sobre la necesidad de armarnos para enfrentarnos en una guerra total contra Rusia. ¿Qué tiene de cierto esto? ¿Rusia quiere tomar Europa? ¿Puede? diseccionemos a la criatura, analicémosla desde los distintos apartados que componen una guerra.
Apartado político.
Clausewitz decía que la guerra era, en esencia, la política llevada a cabo por otros medios. No es casualidad, por ejemplo, que los políticos romanos fueran militares. La guerra es una cuestión política, de consecución de objetivos concretos.
| Karl Von Clausewtiz (1780-1883), teórico de la guerra clásico. |
Siguiendo las afirmaciones de los medios occidentales y de varios de sus líderes políticos, Rusia tiene un objetivo expansionista de primer orden. La idea de Putin al invadir Ucrania es la restitución de un poder equiparable al soviético o al de la Rusia zarista. Para estos, la peligrosidad de esta guerra es similar a las maniobras de Hitler cuando tomó los sudetes. Si les dejan invadir Ucrania, los siguientes serán los bálticos, los polacos, los escandinavos, los alemanes, y así hasta llegar a Lisboa.
No podemos confirmar al 100% que esto sea cierto o falso, pues nos es imposible entrar en la mente de la clase dirigente rusa. Sin embargo, si hay datos empíricos que discuten, cuando no directamente refutan en su totalidad, al argumento del expansionismo sin límites que esgrimen Von der Leyen o los periódicos generalistas. Ciertamente, Rusia accedió a firmar un tratado de paz cuando la guerra llevaba menos de un mes. En dicho tratado, que Zelensky quiso firmar, Ucrania apenas perdía parte de su territorio. Simplemente, renunciaba a entrar en la OTAN, se mantenía como estado neutral y las tropas rusas se marchaban. Quien intercedió para anular el tratado fue la propia OTAN.
Con este muestreo de los hechos no se pretende ensalzar las bondades de Rusia, ni similar. Simplemente, ofrecemos otra interpretación de la política rusa. exponiendo los hechos reales, todo apunta a que Rusia pretende repeler a la OTAN de su frontera. Ese es su objetivo concreto. De hecho, ni siquiera ha mostrado interés por el territorio de Ucrania, más allá de su zona este.
Apartado logístico-estratégico.
Vamos a tocar un punto que es poco conocido para el público general. Desde que existen las ametralladoras, los estados mayores estipulan que para llevar a cabo una invasión y posterior control de la población es necesario, como mínimo, partir con una superioridad militar de 3 a 1 hombres frente al enemigo. En algunos casos, se busca incluso un 5 a 1.
La invasión de Ucrania tuvo un elemento que llama poderosamente la atención: Rusia empleó, al principio, 100000 hombres. Para que pueda entenderse la pequeña dimensión de este dato, la URSS invadió Checoslovaquia, en 1968, con cerca de 750000 hombres. Checoslovaquia era seis veces más pequeña que Ucrania y tenía 20 millones de habitantes menos.
| Imagen de la invasión de Checoslovaquia. |
De nuevo, mostrando las cifras, no parece que Rusia pretendiese llevar una guerra a la usanza napoleónica o hitleriana. Quizás, lo que si buscaba era una claudicación rápida de Kiev para que el gobierno de Zelensky aceptara las condiciones mencionadas en el apartado anterior. Esta idea la sostienen analistas de la importancia de John Mearsheimer y Jeffrey Sachs. Apunten sus nombres.
Apartado demográfico.
La guerra es gestión de recursos. Para librarla, es necesaria una mano de obra militar muy grande. Por mucho que se desarrolle la tecnología y veamos nueva maquinaria automática, como los drones, en Ucrania hay montones de trincheras, al igual que hace cien años. La guerra sigue siendo una cuestión humana.
Rusia es un gigante territorial. No obstante, en lo demográfico es todo lo contrario. Su densidad de población es bajísima (y más teniendo a China de vecino), y tiende al envejecimiento. Dicho de forma más sucinta, la demografía juega en contra de Rusia. Evidentemente, es superior a la de Ucrania, pero no puede compararse con la de la Unión Europea, que se acerca a las 450 millones de personas, mientras que la rusa tiene 150.
| Una imagen vale más que mil palabras. |
Aunque Rusia quisiera avanzar hasta Lisboa, no tiene los medios humanos para hacerlo.
Apartado económico.
Aunque sorprenda, no no vamos a explicar el asunto de las sanciones del bloque occidental a Rusia. Simple y llanamente, basta con entender que no han tenido el efecto deseado. No hay síntomas de que el régimen se tambalee. Algunos autores de renombre incluso hablan de la aplicación de un "Keynesianismo de guerra" que está fortaleciendo a la clase media. Esto último queda pendiente de evaluación.
Decíamos que la guerra era la política por otros medios. Bien, pues la política también es economía, luego, la guerra es economía. ¿Cuáles pueden ser las metas económicas de Rusia en una hipotética invasión a alta escala sobre Europa?
Si estudiamos las rutas comerciales, no encontramos una posible causa de invasión. Ya antes de la guerra, Rusia estaba incluida en el comercio europeo, sobre todo con Alemania, país con el que tenía una estrecha relación en el mercado de la energía. ¿Y el mediterráneo? la salida a los mares calientes siempre ha sido una necesidad de Rusia. Sin embargo, esa necesidad está satisfecha por su presencia en Siria.
| Interesante imagen de El País. |
Además de todo lo mencionado, hemos de añadir que Rusia ha hecho un viraje comercial. Su relación con el bloque BRICS la lleva a poner la mira en la Ruta de la Seda de China y a estrechar lazos con otros países como Irán, con quien ha firmado un tratado financiero hace dos días. Y, por último, hay otra ruta comercial que Rusia entiende como un objetivo estratégico mucho más importante: el Ártico. Y no es el único país que atiende a ese foco, como explicamos aquí.
También podemos investigar el tema desde la perspectiva de la captación de recursos. Bien, pues no debería sorprender a nadie que Europa no es una zona rica en materias primas estratégicas. De hecho, es un continente que necesita importar cantidades mastodónticas de prácticamente todo lo que consume. Y resulta que uno de los países de quien más recibe insumos energéticos es de la propia Rusia. No podemos olvidar que Rusia, en cuanto a materias primas disponibles, es el país más rico del mundo. No solo se trata de petróleo y gas, sino de otros bienes básicos como el grano. Se trata de una despensa geográfica.
| La república lo cuenta muy bien aquí. |
Conclusión.
Con los datos y los hechos en mano, no parece que Rusia planee una invasión a larga escala. De hecho, está por ver si quiere realizarla en Ucrania. Parece más coherente que el Kremlim plantea una guerra de desgaste y, en último término, expulsar a la OTAN de sus fronteras. Rusia no tiene fuerzas ni razones para emprender una movilización total sobre el occidente europeo. Y en su estado mayor parecen conscientes de ello.
¿Entonces, porque el tándem políticos-medios mantienen esta narrativa? Bien, pues si uno mira a la historia, verá como estos patrones se repiten con situaciones similares. Aquí hablé de ello, pero voy a recomendar un libro muy interesante sobre el tema:
Para que quede claro: en ninguna letra de este texto se está defendiendo la invasión de Rusia a Ucrania. Por el contrario, se condena enérgicamente. Con Rusia y con todos los países. No existe la guerra justa. Detrás de las narrativas, las conjuras y las estrategias hay millones de personas humanas que padecen auténticas miserias.
Sabía que eras rusófilo. Vaya tela, tío. Buen post, Dani. Aprendo mucho contigo
ResponderEliminarMenos mal que no me conocen ni en mi casa. De lo contrario, estarían poniéndome todos esos adjetivos. Mi rusofilia se basa en que la ensaladilla de mi madre es monumental. De esa acusación no puedo defenderme.
Eliminar¿Cómo osa usted poner en duda que Putin es la reencarnación de Rasputin? ¡Si lo dice el propio nombre!
ResponderEliminarBromas estúpidas a parte, ¿a qué chulo debería de arrimarse más la putita que es Europa hoy día? A USA o a Rusia-China?
Respuesta propuesta: y qué tal si nos dejamos de gilipolleces y empezamos a trabajar en la soberanía europea?
¿Sería viable empezar a romper lazos con ambos o con alguno de los dos? ¿Podrías hacer un análisis de ventajas e inconvenientes de las tres posturas?
Cada vez que recuerdo lo del Nordstream y lo de Pegasus me asalta la duda... Pero no es que la Federación Rusa sea precisamente una aliada tampoco ...
Buen texto, gracias por escribirlo.